lunes, 29 de marzo de 2010

Ese 'algo' especial

- Él es un hombre definido por los anillos que ha ganado en octubre. Pero la cualidad que realmente separa a Derek Jeter de las masas es la fuerza indetenible que lo empuja desde abril a septiembre.

Nosotros lo conocemos como energía. Pero es más. O enfoque. Concentración incesante. Pero es más. Lo que Jeter realmente tiene es un motor sin el interruptor para apagarse.


AP Photo/Julie Jacobson
Jeter es de los que cree que se debe jugar duro todo el tiempo
Se encuentra presente en su primer turno en el Día Inaugural. Está presente en la novena entrada del Juego 162. Y siempre está bombeando -- cada día, cada entrada, cada lanzamiento entre medio.
Es la materia de la que están hechos los ganadores. Algunos hombres la tienen. Muchos no. Algunos equipos la tienen. Muchos ni. Y mientras nos colocamos al borde de comenzar otra temporada de béisbol, les podemos garantizar esto:

Aparecerá durante el largo maratón de béisbol que tenemos por delante. En su momento separará a los equipos que ganan de los que no ganan. En una temporada en la que se pueden argumentar las razones para que 22 equipos lleguen a los playoffs, será una vez más el gran divisor del béisbol.

Si no puedes jugar béisbol con energía interminable y enfoque cada día de esta larga, incesante, agotadora temporada, quedarás expuesto. Sucede cada año. Y va a suceder nuevamente en el 2010.

"Cuando la gente me pregunta lo que separa a los buenos jugadores de los grandes jugadores, eso es," dice el lanzador de los Yankees Andy Pettitte, un hombre que ha jugado con seis JMV, seis ganadores del Cy Young y cinco JMV de Serie Mundial. "Y eso es lo que hace este equipo tan bueno. No puedo creer la intensidad que nuestros jugadores de posición traen al estadio cada día."

Él habla de los nombres de los legendarios Yankees con los que ha jugado, desde Paul O'Neill a Jorge Posada, desde Tino Martínez a (sí) Alex Rodríguez.

Pero luego de mencionar todos esos nombres, Pettitte dice, "Derek es el mejor. Puedo decir honestamente que nunca lo he visto rendirse en un turno al bate. Nunca. Ninguno."

Tenemos frases contagiosas para la calidad de la que hablamos: intensidad … ajetreo … energía … pasión. Pero ninguna de esas palabras define fielmente de lo que se trata esto.

Cualquiera puede lucirse un día. Pero el béisbol es un juego que se juega todos los días. Así que para jugar con energía todos los días, para mantener concentración en cada entrada, para fajarse en cada jugada se requiere un nivel de excelencia, compromiso e infierno competitivo que muchos seres humanos ni siquiera comprenden, ni mucho menos consiguen.

Por supuesto, Jeter no es el único jugador en el béisbol que llega a ese nivel. Él solo es la muestra. Así que para tratar de mostrarles de lo que hablo, conversamos con tres jugadores que exhiben ese tipo de hiper energía de la que hablamos -- Jeter, Chase Utley y Johnny Damon -- al igual que con dos managers que hacen lo mejor que pueden para exigirles a sus jugadores ese tipo de esfuerzo -- Jim Leyland y Charlie Manuel.

Todos ellos trabajan de diferentes maneras. Pero todos ellos tienen ese "algo" especial: la materia de la que están hechos los ganadores. Así que escúchenlos hablar de lo que es ese factor del "algo", y entenderán de lo que se trata este fenómeno.

"En el transcurso de 162 juegos, es difícil tener esa energía cada día," dice Utley. "Pero si la tienes, puedes crear algo. Si no hay nada ahí, todavía se puede crear algo con esa energía."

"Es una perspectiva," dice Jeter. "¿Sabes lo que quiero decir? Yo no soy de los que cree que eso se puede encender y apagar. O la tienes o no la tienes. Es algo difícil con esta temporada tan larga. Si pierdes el enfoque, estás en problemas."

"Es mejor que lo tengas, pero es algo difícil de hacer," dice Damon. "Yo solo se que la primera vez que llegas al estadio sin ella, puedes quedar en verguenza. Y puedes salir, como solían decirme mis entrenadores, con un huevo en la cara. Por eso es que este juego no es para todo el mundo. El tipo promedio sale allá afuera y trata de jugar en una liga de softball y sale adolorido. Nosotros tenemos que tratar de estar listos durante 162 juegos al año. Más los entrenamientos primaverales, que son como 20 juegos más. Y si llegas a los playoffs, ahí podrían ser hasta 19 partidos más. Así que es mejor que tengas esa energía."

Los tres peloteros adoran el juego grande y viven para los momentos de definición en cada temporada. Pero lo que los separa de los meros mortales es que ellos se alimentan de cada pequeño momento entremedio -- en su forma única y particular.

Jeter es el rey de la sangre fría. Utley es lo contrario: es tan intenso que en ocasiones sus compañeros tienen miedo de hablarle cuando se encuentra en la zona. Y entonces está Damon, un tipo que viene al estadio cada día con una sonrisa en su cara, preguntándose exactamente cuanta diversión podrá tener tratando de averiguar como ganar ese día.


AP Photo/Eric Gay
Damon siempre llega con una sonrisa al estadio
"Para algunos tipos es solo béisbol, y para otros es un trabajo," dice Leyland. "Eso no significa que para los tipos que piensan que es un trabajo no sean buenos en ello. Pero eso es lo que parece. … Para algunos es como jugar en Pequeñas Ligas, y a eso es lo que me recuerda Johnny Damon. Él parece como el chico de Pequeñas Ligas que no puede esperar por llegar al estadio, que tiene su gorra virada hacia el lado, y que siempre va a comer helado luego de los partidos, sin preocupaciones en el mundo, y que no puede esperar a que llegue el siguiente partido."

Pero Damon dice que se le enseñó desde temprano -- por sus primeros modelos a seguir en Grandes Ligas en Kansas City, Greg Gagne y Gary Gaetti -- que hay más en el béisbol que solo divertirse, que nunca debes dejar descubrirte en un turno, nunca.

Entonces él "aprendió como ganar," según dice, cuando llegó a Oakland y Jason Giambi le sirvió de mentor sobre como sacarle el máximo a los turnos grande al bate. Y ahora él hace lo mejor que puede en esparcir dichos conocimientos -- las dosis diarias de diversión, la importancia de cada juego, el arte del turno grande al bate -- dondequiera que va.

"Él es un ganador," dice su nuevo gerente en Detroit, Dave Dombrowski. "Él ha sido grandioso para nosotros. Tremendo. Siempre supe que era un buen jugador. Pero no me había dado cuenta de las otras cosas que trae a la mesa."

Mientras tanto, Utley trae mucho de eso también. Pero el béisbol no es un festival de risas para Chase Utley. El intermedista de los Filis se consume por su trabajo, inmerso en cada segundo de cada partido.

"He estado en el béisbol por 42 años, y he visto muchos jugadores intensos," dijo el coach de la banca de los Filis Pete Mackanin. "Pero sin duda, él es el No. 1. … Tu sabes, Chase es un tipo amigable, pero pongámoslo de esta manera: Durante un juego, no lo molestes. Él tiene algo en su mente, y se enfoca totalmente. No se si yo hubiese podido jugar así de enfocado."

No esperen que un hombre que ha pasado 42 años en el béisbol profesional -- como jugador, coach y manager -- hable sobre una criatura de béisbol de esa manera. Pero Utley es tan intenso, tan obsesionado con la excelencia, él es un tema constante de exactamente este tipo de conversación dentro de su deporte.

Eventualmente, incluso él se ha dado cuenta de como el resto de la gente habla sobre él. Pero eso solo ha reforzado su pasión por como hace las cosas.

"Algunos de los cumplidos que he recibido jamas se me olvidarán," dice. "Como, 'Disfruto verte jugar,' o, 'No cambies la manera en que juegas.' Cosas como esas, uno no las olvida. [Su fallecido coach] John Vukovich solía decirme eso. Otros coaches en otros equipos me han dicho esa clase de cumplidos. Uno no los busca. Uno no los espera. Pro cuando llegan, uno los aprecia."

Jeter -- otra fuente de conversaciones sin freno en los mismos círculos -- tuvo una experiencia similar hace cerca de una década, con un caballero de nombre Hank Aaron. Eso todavía le vuela la cabeza a El Capitán.

"Fue en Boston, en el Juego de Estrellas del 1999," dice Jeter. "Estábamos todos los jugadores afuera en el terreno, alrededor de Ted Williams. Y sentí que me tocaron en el hombro. Era Hank Aaron. Nunca lo había conocido antes. Me dijo, 'Eres la persona que estaba buscando. Quería conocerte.' Yo le dije, '¿Usted quería conocerme a mí?' Él me dijo, 'yo realmente disfruto la manera en que juegas el juego.' Y viniendo de él, esas son las cosas que uno recuerda por siempre."

Así que, si hombres de béisbol de la vieja escuela de esa estatura les gusta como juegan peloteros como Jeter y Utley, solo el hecho de que digan que notan que hay algo diferente acerca de la manera en que ellos juegan, uno sabe que esto no es algo que estamos soñando solo para salir de otro día de trabajo. Esto es una cualidad real y tangible que coloca a los peloteros ganadores realmente especiales y a los líderes en una categoría aparte.

Jeter todavía cree que es una cualidad que fue insertada en él por su padre Charles, un trabajador social que competía contra él cuando niño en todo -- y "nunca me dejaba ganar."

"Pienso que esas son lecciones que uno aprende, que la vida puede ser difícil en ocasiones," dice Derek Jeter. "Así que uno tiene ese estado mental, de querer algo. Uno tiene que trabajar por ello, y no va a ser fácil lograrlo. Yo disfruto competir, en cualquier cosa. Y quiero ganar. Uno tiene que disfrutar el competir. Si no lo disfrutas, entonces yo pienso que es muy difícil enfocarse en cada partido."

Pero, Utley y Damon solo están interesados en hablar sobre su propio estado mental, porque ellos también entienden que su trabajo en la temporada no es acerca de ellos. No es acerca de los números que pongan. Es acerca del número que el equipo ponga -- en la vieja columna de "Victorias".


AP Photo/Matt Slocum
Utley es de los que se toma el juego muy en serio
"No es solo acerca de mí," dice Utley. "Es nuestro equipo. Nuestro equipo juega con mucha energía. … Nosotros siempre traemos ese nivel de intensidad que nos puede impulsar hasta la cima incluso hasta en ocasiones en las que no estamos jugando a nuestro mejor nivel."

Cuando la gente habla de los equipos que "aprenden a ganar," aprender este arte parece como una parte grande de ello: el arte de maximizar la energía cada día. Pero Utley mira a su alrededor a las personalidades en su camerino y se pregunta si así es que ha funcionado con su equipo.

"No estoy seguro si eso se aprende," dice Utley. "Pienso que el tipo de jugadores que tenemos aquí juega de esa manera. Y cuando otros tipos llegan a esta organización, y ven a los tipos jugando duro todos los días, eso establece el tono, que aquí se juega el juego de la manera correcta." Pero la verda es que, ningun equipo puede tener a todo el mundo jugando de esa manera en cada minuto de cada día en la temporada más larga en los deportes profesionales de EEUU. Eso es humanamente imposible. Así que, ¿qué sucede cuando los equipos se salen de esos rieles? Es ahí cuando sus líderes -- y los managers -- tienen que tomar las riendas firmemente.

Quizás Jeter y Utley no sean las voces más sonoras en sus organizaciones. Pero cuando se les pregunta si ellos dirían algo si ven a un compañero jugando con su cabeza en otra parte, ambos se sacuden y responden con un estruendoso: "Sí."

"La gente dice que yo no soy vocal. ¿Como tú lo sabes?" dice Jeter, con firmeza. "Una cosa que yo no hago es hacerlo a través de los medios."

"Si hay algo que decir, no tengo problema en decirlo," dice Utley. "Quizás no sea bonito. Pero yo pienso que, debido a la manera en que yo juego, los tipos respetan mi pensamiento."

Sin embargo, algunas veces, esos problemas se convierten en algo demasiado grande para que sea un jugador -- cualquier jugador -- quien lo discuta. Y por eso es que se le paga tanto a los managers.

Montémonos en la Máquina del Tiempo y volvamos a abril del 2006. Es el día final de una serie para los Tigres de Detroit y sufrieron una dura derrota 10-2 ante Cleveland. Luego de la misma, el nuevo manager, Jim Leyland, entra como una tromba al camerino para decirle a su equipo que "apestaba," que no habían hecho lo suficiente en la derrota, y que si ese iba a ser su nivel de esfuerzo, que él estaría contento de buscar nuevos jugadores con otro nivel de esfuerzo. Entonces invitó a la prensa a su oficina y le dijo al mundo lo mismo:

"Apestamos, y eso no es suficiente. Esto ha estado sucediendo antes aquí, y no va a volver a suceder. Tenemos la oportunidad de ganar una serie. No estoy hablando de nadie en particular. Estoy hablando del equipo, de mí, de los coaches y de todo el mundo incluído. Es mi responsabilidad el tener este equipo listo para jugar hoy, y ellos no estuvieron listos. Ellos estaban listos para montarse en el avión para irse a Oakland. Sí ganaban estaba bien, y si perdían también estaba bien. Eso no es suficiente."

En la lista de los brotes de ira famosos de los managers en el Siglo 21, este podría ser el No. 1. Pero Jim Leyland no quería llegar al Salón de la Fama de los Sonidos. Él tenía que elevar la vara de medición -- para un equipo que había promediado 100 derrotas por temporada en los últimos cinco años.

AP Photo/Eric Gay
Leyland es de los que no tiene miedo en decir las cosas cuando hay que decirlas
"Uno tiene que recordar que este era un equipo talentoso que había estado luchando para mantenerse a flote, y que no creía realmente en ellos mismos," dice ahora Leyland, mirando en retrospectiva. "Ellos no se daban cuenta de cuan buenos eran. Yo vi algunas cosas en las últimas entradas de ese juego aquel día, y me golpeó duro, y dije lo que sentía. Quiero decir, me pudo haber rebotado en mi cara, pero eso era lo que creía. Ahora, no estoy diciendo que yo tuve que ver con algo. Pero afortunadamente, luego de eso, ellos comenzaron a salir y a dejar el máximo durante las nueve entradas cada día."

Sí, probablemente él no tuvo nada que ver con el hecho de que ese equipo se montó en aquel avión y barrió dos sereis consecutivas, ganó 12 de sus siguientes 14 desafíos y 28 de sus próximos 35, siguiendo encendidos hasta llegar a la Serie Mundial. Si, probablemente aquello fue una coincidencia..

Claro. Eso fue.

"Él era listo," dijo el entonces relevista de los Tigres Chad Durbin, "porque él no solo permitió que se quedara en el camerino. Hay ciertas cosas que uno hace y no le dice a la prensa. Pero en este caso, él les dejó saber lo que estaba pensando, porque se había convertido en algo que un mero discurso que termina en cinco minutos y ya. Ya era noticia, y eso lo hizo más relevante para todos."

El mensaje que el manager envió aquel día -- que no era aceptable el jugar un partido donde está bien si ganas y está bien si no ganas -- "los hizo conscientes de las expectativas," dijo Leyland. Pero solo porque nosotros sabemos ahora que funcionó no significa que supieramos que iba a funcionar en ese momento.

"Es un botón que uno tiene que apretar en el momento correcto," dijo. "Es un botón realmente peligroso, porque si lo aprietas en el momento incorrecto, puede ser desastroso."

Todos los managers tienen ese botón en sus manos cada minuto de cada día. Lo que en ocasiones define los mejores managers es su habilidad innate para sentir el momento preciso para apretarlo.

El manager de los pasados dos campeones de la Liga Nacional se ha convertido en un hombre que ha dominado ese sentido. Charlie Manuel podrá parecer como un tipo suave en su exterior. Pero su coach de la banca, Mackanin, dice: "Conoces esa cita que dice, '¿No confundas amabilidad con debilidad?' Ese es Charlie."


Luc Leclerc/US Presswire
Manuel puede ser suave por fuera, pero es agresivo en su manera de dirigir
Manuel sacó de juego a su estelar campocorto (Jimmy Rollins) por no esforzarse. Sacó a su abridor del Día Inaugural (Brett Myers) al dugout, con las cámaras de TV en acción. Ha convocado a charlar a su oficina a más jugadores de los que recuerda. Y sus reuniones de equipo, a pesar que son raras, son legendarias por sus discursos de esta-NO-es-0la-manera-en-que-jugamos.

Charlie Manuel adora a su equipo y a sus jugadores. Pero "cada equipo tiene tipos," dice él, "que uno tiene que observar, porque a ellos les gusta la atención, y de momentp, el juego comienza a convertirse más acerca de ellos que el equipo y ganar el partido. Bueno, el juego es la prioridad No. 1. … Pero a los tipos se les olvida eso en ocasiones. Ellos se envuelven en lo que ellos son. Y eso no es bueno."

Pero no son los egos lo que Manuel se pasa buscando en los camerinos. Son las señales de que su equipo ha comenzado a sentirse demasiado cómodo. Y es en ese entonces que es tiempo de apretar ese botón, y lanzar su tema favorito -- el devolver sus tropas a "jugar el juego de la manera que siempre lo hemos hecho."

"He dicho cosas a nuestro equipos sobre la energía," dice Manuel. "Algunas veces yo diría, 'Miren al dugout del otro equipo. Allí mismo es lo que tenemos. Eso es lo que tenemos cuando estamos jugando bien. Eso es lo que queremos mantener. Y miren, ellos lo tienen y nosotros no lo tenemos ahora mismo.' Uno tiene que recordárselos. Si eres manager, es mejor que hables de esas cosas."

Él siempre escoge sus momentos para enviar esos mensajes. Pero los hombres en su camerino dicen que él tiene un tino increíble para encontrar los momentos exactos para hacerlo, diciendo las cosas de la manera correcta, para lograr reencaminar a su equipo. Utley dice que todo es parte del "genio escondido" de Charlie Manuel.

Nosotros pasamos mucho tiempo en nuestras vidas hablando acerca de lo que hace un equipo para ganar. Es divertido ver el poco tiempo que pasamos hablando sobre esta parte de la ecuación. Explíquennos alguna vez porque hablamos menos sobre lo que hacen los equipos ganadores y más sobre el dinero. A pesar que el dinero es un factor importante en algunos niveles, en otros niveles esta sobrevalorado.

"La gente siempre menciona el dinero," dice Jeter. "Hemos gastado dinero por años. Muchos equipos gastan dinero y no ganan. El dinero te da la oportunidad de ganar. Pero eso no significa que vas a ganar la Serie Mundial. Tienes que tener el estado mental correcto para ganarla."

Oh, el dinero te puede comprar un Cy Sabathia. Entendemos eso. Pero, ¿sabes lo que no te puede comprar? No te puede comprar la llama que corre por el cerebro de Derek Jeter durante cada noche de cada temporada. No te puede comprar la mirada en el ojo de Chase Utley, en cada turno al bate en cada temporada. No te puede comprar la voz en la cabeza de un manager que le dice que es tiempo de apretar Ese Botón.

Hay fuerzas en el universo del béisbol que son más escurridizas -- y mucho más importantes -- que el dinero. Es la materia de la que realmente están hechos los ganadores. Y si no has podido reconocer esa materia hasta ahora, te garantizamos que la reconoceras para octubre -- porque los ocho equipos que seguirán vivos en ese entonces nunca tendrán que sobrevivir el traicionero viaje por la Autopista 162 sin ella.

Hegemonía intacta

- La temporada del 2010 está a punto de comenzar y desde ya se puede hablar del potencial dominicano en las Grandes Ligas.

Al iniciar la campaña se espera la presencia de unos 85 jugadores dominicanos, cifra tope entre todos los países en las mayores fuera de los Estados Unidos. Este total, sin duda alguna, pone a la República Dominicana como la cara de América Latina en el mejor béisbol del mundo.

Pujols
Y la principal figura de la República Dominicana para este 2010 es el primera base de los Cardenales de San Luis, el toletero dominicano Albert Pujols.
Pujols es de por sí considerado el mejor pelotero en las Grandes Ligas, luego de ganar el año pasado su tercer premio al Jugador Más Valioso, promediando .327 con 47 cuadrangulares y 135 remolcadas en su novena campaña seguida con promedio por encima de .300, más de 30 jonrones y más de 100 impulsadas.
Pujols llega a su última temporada de contrato antes de que los Cardenales tengan que verse en la decisión de ejercer una opción para el 2011 u ofrecer una extensión contractual que convierta al jugador de 30 años en el pelotero mejor pagado de las Grandes Ligas.
Aunque la salud de Pujols ha sido un tema de conversación, principalmente por los problemas de codo que le han asediado en los últimos años y las molestias en su espalda de esta primavera, Pujols debe ser el jugador más determinante para los Cardenales de San Luis.
De hecho, algunos especialistas entienden que Pujols es uno de pocos jugadores que pueden cambiar el destino de una organización, y ya lo hizo en el 2009 cuando guió a los Cardenales a la postemporada a pesar de que al inicio de la temporada no se encontraban ni siquiera entre los candidatos para llegar a los playoffs.
Pujols ya ha dicho que no quiere hablar de su situación contractual, mientras los Cardenales lucen titubeantes al momento de tocar el tema y todo luce indicar que Pujols jugará su último año con el club antes de probar suerte en otros senderos.

Rodríguez
LOS 600 DE ALEX
Nacido en los Estados Unidos, pero hijo de padres dominicanos, el tercera base de los Yanquis de Nueva York, Alex Rodriguez es una de las figuras a seguir en la temporada del 2010.
Ya totalmente recuperado de sus problemas de la cadera, Rodríguez entra a la temporada con 583 jonrones en su carrera. Con 17 más se convertirá en el séptimo humano con esa cifra en las mayores y con 27 superará a Sammy Sosa para adueñarse del primer lugar entre los latinos.
El año pasado fue turbulento para Rodríguez, quien atravesó un proceso de divorcio, tuvo que admitir el consumo de esteroides durante tres años en Texas, y además se sometió a una operación de la cadera que lo sacó de acción por un mes.
Pero tras conquistar su primer anillo de campeón y finalmente batear en la postemporada, el escándalo del doctor Anthony Galea o la pesquisa del FBI por ese tema no le causará efecto alguno al toletero quisqueyano.

Ramírez
EL CASO HANLEY
Otro que jugará un papel preponderante en la temporada del 2010, es el torpedero de los Marlins de Florida, Hanley Ramirez.
Poco a poco, Ramírez se ha ido estableciendo como uno de los mejores jugadores de las Grandes Ligas y la figura representativa de la organización de los Marlins. No es por nada que Florida decidió ofrecerle un contrato de US$70 millones por seis temporadas y lo garantizó hasta el 2014.
Ramírez viene de ganar el título de bateo de la Liga Nacional (.342) y de conectar 24 jonrones con 106 remolcadas, éste último su mayor total de por vida.
Con apenas 26 años de edad, Ramírez se vislumbra como una figura ascendente en el competitivo mundo del béisbol, algo que acepta a carta cabal.
"Yo lucho por ser el mejor jugador de las Grandes Ligas. Eso es lo que quiero y trabajo para lograrlo", dijo recientemente el torpedero de los Marlins.
Esta temporada está proyectado a ser el cuarto bate de los Marlins y una de las fuerzas más determinantes del negocio. De hecho, los Marlins se proyectan como el wild card de la Liga Nacional, gracias a Ramírez.

Liriano

Jiménez
DOS BRAZOS CON TALENTO
En el pitcheo, la República Dominicana también tiene dos grandes representantes que deben causar explosión en el 2010.
Uno de ellos es el derecho de los Rockies de Colorado, Ubaldo Jimenez, quien viene de tener una marca de 15-12 y 3.42 de efectividad la pasada campaña.
Jiménez tiene potencial para ser un ganador de 20 partidos y ha recibido consejos del tres veces ganador del premio Cy Young, Pedro Martinez. Si logra responder en los meses de frío en Colorado, algo que le ha afectado gravemente en el pasado, debe tener buenos resultados globales.
El otro caso es el del zurdo Francisco Liriano, de los Mellizos de Minnesota. Luego de ponderarse que fuera usado como cerrador en lugar del lesionado Joe Nathan, el dirigente Ron Gardenhire anunció que Liriano será su quinto abridor.
Tras una demostración de salud en el invierno, con los Leones del Escogido, Liriano debe tener el potencial para escalar a ser el primer abridor y volver al sendero que trillaba al momento de lesionarse el codo izquierdo en el 2006 y posteriormente tener que someterse a una operación Tommy John.

Ortiz
LA MEJORIA DE DAVID
Un dominicano que se enfrenta a una temporada de valía e importancia es el toletero David Ortiz, de los Medias Rojas de Boston.
Ortiz viene de registrar su peor campaña en Boston al terminar con 28 cuadrangulares y 99 impulsadas, pero un promedio de .238 que dejó mucho que desear. Lo peor de todo es que en los primeros dos meses de campaña no sacó ni una bola del parque lo que generó grandes críticas de todo tipo.
El bateador designado se encuentra en su última temporada de contrato y ya hay indicios de que Boston no ejercerá la opción para la próxima campaña. Mientras algunos alegan que Ortiz se encuentra incómodo con los Medias Rojas, el dominicano sabe que tiene que producir para luego optar por una nueva oferta.
"Sé que cuando demuestre que estoy bien, los Medias Rojas me harán una oferta y si no, pues otro equipo lo hará", dijo Ortiz en Fort Myers hace unas semanas.

Ramírez
MANNY SEGUIRA COMO MANNY
El jardinero Manny Ramirez viene una campaña difícil con los Dodgers de Los Angeles. Fue suspendido por 50 partidos al dar positivo a dopaje, se lastimó la muñeca derecha con un pelotazo y terminó en baja el 2009. Ramírez se encuentra en su último año de contrato y con su histrionismo de siempre, declaró a su llegada a los entrenamientos en Arizona que no volverá la próxima temporada con los Dodgers.
Ramírez está obligado a producir si quiere recibir siquiera algo parecido a los US$25 millones que le pagarán esta temporada. Pero de no hacerlo en lo inmediato, es muy probable que los Dodgers tomen la decisión de cambiarlo antes de la fecha límite del 31 de julio.

Valverde

Mármol
EL RELEVO QUISQUEYANO
En la República Dominicana no solo son bateadores y algunos abridores con potencial de mucho éxito, sino también un grupo de cerradores verdaderamente impresionantes.
De hecho, hoy por hoy, hay siete apagafuegos quisqueyanos con puestos oficiales en la Gran Carpa.
Francisco Cordero (Rojos), Frank Francisco (Rangers), Carlos Marmol (Cachorros), Leo Nunez (Marlins), Fernando Rodney (Angelinos), Rafael Soriano (Rays) y Jose Valverde (Tigres) volverán al fuero la próxima campaña como los hombres más importantes del bullpen de sus respectivos conjuntos.
En el caso de Cordero y Valverde, ambos han tenido campañas de más de 40 salvamentos y los demás prometen unirse al grupo.

Martínez
NOVATO A SEGUIR
Esta temporada, el jardinero Fernando Martinez, de los Mets de Nueva York, será el hombre a seguir entre los jugadores de primer año.
Martínez ha quemado en los entrenamientos primaverales y si la gerencia finalmente le da la oportunidad, tiene material para causar un impacto notable en la organización.
Martínez fue una fuerza determinante en la serie final, con los Leones del Escogido en la pelota invernal y el Jugador Más Valioso de la Serie del Caribe. El joven ya está listo para enseñar sus credenciales en las mayores aunque todo dependerá si los Mets finalmente se deciden por darle la oportunidad.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Vamos a hablar

En la primera de muchas conferencias en la lomita entre A.J. Burnett y Jorge Posada el martes en la noche, el lanzador y el receptor de los Yankees se juntaron a mitad de camino entre la goma de lanzar y el plato. A medida que comenzaban a charlar, Burnett puso su brazo sobre el hombro de Posada, coloquialmente, y Posada puso su brazo alrededor de la cintura de Burnett, y ambos caminaron hacia la lomita.


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Es posible que esta dupleta tenga que romperse este año
Ellos están trabajando para alterar la percepción, formada la temporada pasada, de que no pueden trabajar juntos. La situación se volvió tan extraña que el manager de los Yankees Joe Girardi decidió usar a José Molina como receptor, en vez de Posada, en los días en que Burnett abrió en los partidos de postemporada.

Burnett es un buen tipo que ayudó a relajar la tensa atmósfera en el camerino de los Yankees el año pasado. Posada es uno de cuatro Yankees de corazón, un tipo honesto que le importan las cosas y que pronto tendrá suficientes anillos de campeonato para llenar una mano, y quiere ganar. Uno los observa juntos y no hay nada que sugiera que estos dos tipos no se soportan el uno al otro.

Pero la realidad de que ellos no trabajan bien juntos se demostró de nuevo el martes en el juego de exhibición de los Yankees. Burnett y Posada aparentaron no estar de acuerdo de forma frecuente en las selecciones de lanzamientos, y Burnett se salía frecuentemente de la lomita, y el partido llevaba el ritmo de un juego de curling. Posada se quedó corto de devolver la pelota a la loma en par de ocasiones; él dejaba caer la pelota. Todo lucía lento y descoordinado, y al final Burnett duró 2.1 entradas y otorgó cuatro bases por bolas y permitió dos hits y una carrera.

Los evaluadores de talento rivales creen que las habilidades de receptor de Posada su habilidad de atrapar lanzamientos han retrocedido. Y algunos de los mismos evaluadores piensan que Burnett no es el mejor en evitar distracciones como un receptor que deja caer pitcheos. Pero el echarle la culpa de la situación a Burnett o Posada, o ambos, es realmente irrelevante en este punto. Lo que importa es que no parecen trabajar bien juntos.

Girardi está correcto en poner a laborar juntos a Posada y Burnett en juegos de exhibición, en tener a estos dos profesionales tratando de sentirse lo más cómodo posible uno con el otro. Pero una vez comiencen los juegos de verdad, Girardi debe sentirse cómodo asignado las aperturas de Burnett al venezolano Francisco Cervelli, de la misma manera en que utiliza a Derek Jeter como primer bate en la alineación y a Mark Teixeira como tercer bate, en la manera en que alinea a sus jardineros. Él debe darle a su equipo la mejor oportunidad de ganar.

CC Sabatdia y Posada funcionan bien juntos, y también Andy Pettitte y Posada; de hecho, Posada y Pettitte han trabajado juntos con más de una década. Pero la dupleta de Burnett-Posada parece que no funciona.

Ahora, si Cervelli tiene una lesión que evite que pueda jugar en determinado día, entonces Burnett y Posada podrían juntarse para trabajar, como lo han hecho en esta primavera, e intentar hacerlo lo mejor posible. Pero a todas luces, la dupla Burnett/Cervelli parece tener mejores oportunidades de funcionar efectivamente, y nadie en los Yankees -- ni Girardi, ni Posada, ni Burnett deben disculparse o sentirse mal si esa es la manera en que es confeccionada la alineación.

Katie Sharp de ESPN Stats & Information nos proporcionó estos números sobre Burnett del año pasado primero una relación de mes a mes de las selecciones de pitcheo de Burnett:

Las selecciones de pitcheos de Burnett
Mes % Rectas % Curvas/Sliders %Cambios Prom. OPS
Abril 61 37 1 .257 .807
Mayo 69 28 3 .248 .759
Junio 69 28 3 .209 .633
Julio 70 27 3 .220 .634
Agosto 64 34 2 .266 .767
Sept/Oct 66 30 4 .269 .754
Total 66 31 3 .247 .729
Y he aquí su promedio de bateo de los contrarios, slugging y su OPS permitido mes a mes por el tipo de lanzamientos (Sharp dejó fuera los cambios porque no lanzó muchos). Abril y agosto fueron los meses en los que lanzó la menor cantidad de rectas y la mayor cantidad de lanzamientos rompientes y el promedio de bateo permitido en esos pitcheos en esos meses es muy similar su recta fue golpeada, mientras sus curvas/sliders fueron casi imbateables.

Burnett mes a mes
Mes Pitcheo Prom. Slugging OPS
Abril Recta .366 .690 1.137
Curva/Slider .073 .098 .234
Mayo Recta .287 .494 .894
Curva/Slider .094 .125 .314
Junio Recta .240 .400 .760
Curva/Slider .121 .121 .293
Julio Recta .209 .337 .664
Curva/Slider .250 .278 .578
Agosto Recta .372 .603 1.076
Curva/Slider .145 .210 .394
Septiembre/Octubre Recta .271 .486 .852
Curva/Slider .262 .279 .564
Total Todos los pitcheos .247 .393 .729
He aqui los números del receptor. Molina pidió más lanzamientos rompientes, y Burnett lució mucho mejor en general con él detrás del plato.

Burnett y sus receptores
Receptor % Recta % Curva/Slider % Cambio Prom. OPS PA
J. Posada 67 30 3 .270 .776 435
J. Molina 64 33 2 .221 .658 288
F. Cervelli 68 29 4 .204 .630 56
Total 66 31 2 .247 .722 779
Burnett tuvo problemas el martes, según escribe Andy McCullough.

La cuenta pendiente

Una enorme expectación acogió al portugués José Mourinho, quien regresó este martes con su Inter a Stamford Bridge, un estadio en el que todavía se le idolatra, para hundir al Chelsea con un 0-1, obra del ex barcelonista Samuel Eto'o, y meter al once italiano en los cuartos de final de la UEFA Champions League.
Mou, convertido en la noche del martes en el villano más carismático de los feudos londinenses, ganó su pulso ante Carlo Ancelotti con un fútbol estratégico y ofensivo. De paso, con el luso llegaron a Londres la controversia y el espectáculo, aunque esta vez no vestían de azul.
Y es que esta cita de UEFA Champions League marcaba la esperada vuelta del portugués a un club donde él mismo se denominó "el especial" y donde tiene a toda una legión de rendidos admiradores a los que este martes infligió dolor al minar la última ocasión de este conjunto de avanzar en Europa.

Los Blues, a quienes ahora tutela el italiano Carlo Ancelotti, apartaron los sentimentalismos para lanzarse, desde el minuto uno, a la yugular de su invitado aunque esta noche les fallara la precisión. Fútbol de ataque que buscó de forma incansable la meta de Julio César, pero sin frutos.
Fue un choque con tensión latente, con muchísimas jugadas a balón parado, juego físico cien por cien y abundancia de faltas.
El plantel dirigido por Mourinho comenzó avisando a su rival con un amago interesante a los 5 minutos de partido del holandés Wesley Sneijder, que logró paralizar el cancerbero local, Ross Turnbull.
El Inter puso sobre el tapete un juego más que correcto pero el plantel británico había salido decidido a remediar los costosos errores de la ida.
Por su parte, el Chelsea se empleaba a fondo, de eso no hay duda y durante el primer tiempo, la defensa italiana tuvo que trabajar ante las embestidas de la formación azul, protagonizadas por el marfileño Didier Drogba, el brasileño Alex, los ingleses Frank Lampard y John Terry o el germano Michael Ballack. Pero también tuvieron sus momentos -flojos- los franceses Nicolas Anelka o Florent Malouda.
El once local encadenaba ocasiones buscando la redención por la derrota de la ida en Italia. Pero el equipo de José Mourinho venía preparado.
El camerunés y ex barcelonista Samuel Eto'o perdió un gran momento en el minuto 33 al no saber aprovechar un despiste del capitán del Chelsea, el central inglés John Terry.
El conjunto londinense se fue al descanso con la sensación de que el colegiado, el alemán Wolfgang Stark, les negó un penalti por una falta de Thiago Motta sobre Branislav Ivanovic.
La intensidad del primer tiempo se reanudó con ese mismo tempo en el segundo acto. Los Blues, con la certeza de que necesitaban números para continuar vivos en el torneo.
Drogba lo intentó con un lanzamiento de falta a pocos metros de la portería milanesa. A ese disparo les siguieron las ocasiones del francés Malouda y el inglés Lampard.
Se notaba como la frustración inglesa aumentaba al igual que la cerca defensiva italiana se hacía más infranqueable.
En el minuto 65, el Inter tuvo en sus manos un momento que pudo haber sido decisivo pero que dejó pasar. De nuevo, un error defensivo de Terry dio a Sneijder la ocasión de tocar de cabeza la pelota para dar a Milito una brillante oportunidad que éste no supo convertir y que provocó una airada reacción de su míster.
Mou presenció cómo sus hombres lanzaban por la borda nada menos que cuatro ocasiones cuando quedaba un cuarto de hora para concluir el encuentro. Dos de Milito, una de Sneijder y otra de Motta.
Pero finalmente, la destreza del Inter se impuso a los intentos desesperados del Chelsea. Ocurrió en el minuto 79, con un remate del camerunés Samuel Eto'o, que remató a gol una jugada iniciada por Sneijder y que sorteó a Ivanovic.
El revés empeoró con la roja que supuso la expulsión, en el minuto 86, del punta marfileño del Chelsea Didi Drogba, que dejó con diez jugadores a un equipo al que ya no le quedaban esperanzas de sobrevivir.

El héroe de la película

Italia amaneció esperanzada por la victoria del Inter de Milán ante el Chelsea en Stamford Bridge gracias a un gol de Samuel Eto'o, convertido en héroe de la prensa deportiva por abrir paso a cuartos de final de Liga de Campeones al único equipo italiano que aún puede ganar la competición.
Los diarios destacan además la esperada vuelta del técnico José Mourinho a Stamford Bridge, que no pudo obtener mejor nota, como reflejan tajantes afirmaciones como "Mourinho no falla ni una", del diario La Stampa, que califica el éxito de los "neroazurri" de "triunfo de José".
"Mago Mourinho" y "En Londres Eto'o firma la victoria", son los titulares de La Gazzetta dello Sport que evidencian la euforia interista tras el 1-0 al Chelsea, después de cuatro años sin pasar de octavos de final.
El rotativo dedica su portada al camerunés con un grito impreso, "Eto'oh oh oh", y habla de noche "perfecta", "inolvidable" y de victoria "extramerecida".
"El atacante camerunés en las estrellas", "Super Eto'o" e "Interoica" (en un juego de palabras entre Inter y heroica), exclama el diario, que reproduce en imágenes el remate del 9 del equipo tras una jugada iniciada por Wesley Sneijder.
Además, La Gazzetta destaca las declaraciones del presidente del club, Massimo Moratti, quien dijo que "Mourinho es el mejor en el campo", y las palabras técnico del equipo británico, Carlo Ancelotti: "Duele estar fuera de la Champions, pero les deseo suerte a los 'neroazzurri' y a 'Mou'".
El rotativo milanés Corriere della sera también dedica su foto de portada al artífice del gol y emplea tres páginas de la sección de deportes para explicar el encuentro de ayer, "una victoria de personalidades", afirma el diario, que destaca que Sneijder fue "la clave" del partido.

Xavi Hernández, baja ante Stuttgart por lesión

- El Barça de Guardiola ha sufrido un severo contratiempo de última hora para afrontar el encuentro de vuelta de los octavos de final de la Champions League ante el Stuttgart al perder a uno de los pilares del equipo, Xavi Hernández, según afirma el portal Sport.es.
Guardiola no podra contar con Xavi este miércoles debido a una inoportuna lesión. El centrocampista de Terrassa sufrió en la noche del martesen el último entrenamiento una rotura en el sóleo del gemelo que le mantendrá alrededor de dos semanas alejado de los terrenos de juego.

En caso de que el Barça consiga la clasificación para los cuartos de final de la Champions League, desde los servicios médicos del Barça se confía en que Xavi pueda estar físicamente recuperado para la próxima ronda.

El partido de su vida

Martes 9 de marzo, 7:30 a.m. -- El entrenador de los Denver Nuggets, George Karl, se pone la boquilla y el casco, y se prepara para una brutal sesión de 15 minutos, pero no estamos hablando de fútbol Americano. Estamos hablando de radiación para combatir el cáncer.

Estamos en el Swedish Medical Center de Denver. El casco es blanco y de un material que se adapta a la forma de la cabeza de Karl. Está cubierto de cruces rojas, como un arquero de hockey. Se recuesta con sus 283 libras sobre la mesa y los técnicos le colocan la máscara sobre la cara. Nunca sabré como hace Karl para respirar. Aseguran sus miembros y le piden que con ambas manos agarre una dona azul para que de esa manera ninguna parte de su cuerpo se mueva. Parece un Hannibal Lecter a punto de recibir la inyección letal.

"Te da un poco de claustrofobia", dice el entrenador de 58 años detrás de la máscara. "¿pero qué voy a hacer? ¿Irme?". Entrenar a los talentosos pero irregulares Nuggets ya era algo complicado, y ni hablar si lo tienes que hacer mientras padeces de cáncer de garanta y cuello, pero eso es lo que Karl está intentando hacer. Todos le dicen que no es posible, y hoy quizá empiece a creer que tienen razón.

Acaba de pasar tres de las seis semanas de tratamiento. La parte interna de la boca está en llamas, como si recién acabase de comer una porción de pizza extra picante, siente palpitaciones en la cabeza y sus ojos están hundidos. Karl tiene la apariencia de una persona que debería estar tendida en una camilla, no en la banca de una cancha.

"George, esto se complicará cada vez más", le dice una enfermera. "No vas a tener ánimo para ir a trabajar". Evidentemente, no conoce a George Karl.

Me muestra muchas cosas que no quiero ver. Lo hace porque quiere que la gente sepa exactamente cómo es. Quiere quitar el miedo y el misterio que atrapa a la gente.
SDe repente, la enorme máquina gira como si fuese un Transformer gigante, de un lado hacia el otro, como si estuviese decidiendo de qué manera comerlo. Después, descarga toda su ira con los ganglios linfáticos de la garganta y el cuello. Le ocasiona una erupción roja que le está cubriendo la cara, el pecho y la espalda. Me muestra. Me muestra muchas cosas que no quiero ver. Lo está haciendo porque quiere que las personas sepan exactamente qué es esto. Quiere sacarle el misterio y el miedo que rodea a esta enfermedad.

"Es buena señal que haya una erupción", dice el técnico. "Significa que la radiación está haciendo efecto".

"No es tan malo", murmura Karl, quien apenas puede hablar. "Hay un muchacho aquí que ni siquiera puede apoyar la cabeza en la almohada".

Karl absorbe los peores 15 minutos de la maquina todos los días de la semana, salvo los miércoles, cuando lo hace durante 30.

Después, va a trabajar.

8:15 a.m. -- El entrenador en el puesto siete con la mayor cantidad de victorias en la historia de la NBA toma un vaso de agua y mira una grabación de los Minnesota Timberwolves antes del juego de la siguiente noche.

Pero no estamos en su oficina. Y el agua pasa a su estomago por medio de una sonda en el intestino. Y la sonda por la que pasa la droga de nombre Erbitux, una para combatir el cáncer, entra por el brazo izquierdo que esta sobre la laptop en la que está intentando mirar el partido. No, no estamos en su despacho, estamos en el laboratorio de quimioterapia del Swedish. Tiene que pelear esta enfermedad de todas las maneras posibles.

Si hubiese una lista de entrenadores lesionados, Karl ocuparía los cinco primeros puestos de esa lista. Él no va a subirse al avión del equipo esta tarde para ir a Minnesota. No va a entrenar al equipo en ese juego. Para un tipo tan controlador como Karl, es una tortura.

"Me levanté hoy pensando en todas las cosas que podrían salir mal", dice, sonando como si tuviese la boca llena de sal gruesa. "De hecho, realmente ni me desperté. Apenas si pude dormir. No pude del todo".

No sé cómo fue tu lunes, pero así fue el lunes de Karl: entrenó con los Nuggets para llevarlos a una victoria por 12 puntos ante Portland la noche anterior. No se acostó hasta la 1 hs. Se levantó a las 5. Estaba en el hospital a las 6. Tuvo una cirugía en el estómago a las 6:30 hs, para colocarle el tubo por el cual muy pronto podrá consumir los únicos alimentos que le sean permitidos. Salió de la cirugía a las 7. Se hizo radiación a las 8. Volvió a su casa a las 10 y durmió una siesta. Luego comenzó a prepararse para el partido ante Minnesota.

Sus médicos han dicho que su cáncer es "tratable", pero como sobreviviente de cáncer de próstata en el 2005, él sabe que no hay ningún contrato firmado con este dragón. Aún así, se rehúsa a jugar el papel de víctima. "Nada de lo que hago es doloroso", le dice a la prensa.

Pero los jugadores saben que está mintiendo. Su voz es cada vez menos audible. Se hace difícil oírlo. Casi ya no grita. Y cuando uno tiene un equipo lleno de divas como J.R. Smith y Kenyon Martin, eso es difícil de creer.

"No creo que todos los muchachos conozcan todo lo que él está pasando", dice el base de los Nuggets Chauncey Billups, "Pero yo lo sé. (La madre de Billups es sobreviviente de cáncer). Hemos hablado mucho. Yo le digo 'cuídate. No te preocupes tanto por nosotros'. Pero él es muy testarudo. Realmente ha sido una inspiración para nosotros".

9:05 a.m. -- La enfermera oncológica le pregunta a Karl si hay algo que ella puede hacer por él.

"Bueno", intenta decir él. "Solo pienso que debe haber alguien a quien todos los pacientes puedan golpear hasta desmayarlo. Yo soy muy competitivo. Cuando me pongo violento simplemente quiero noquear a alguien".

No pueden darle eso, pero le han dado todo tipo de drogas para los dolores que está sufriendo. ("En una escala del 1 al 10 entre los tratamientos de cáncer más dolorosos", dice el hematólogo de Karl, el Dr. David Trevarthen, "éste es más o menos un 9"). Pero Karl se rehúsa a tomar las drogas, aún cuando el dolor le está ganando el partido por unos 40 puntos en este momento.

"¿Te has puesto el adhesivo de morfina?", pregunta la enfermera.

"No", dice Karl.

"Ya lo harás".

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Rick Reilly/ESPN
Durante el tratamiento, Karl debe evitar moverse durante 30 minutos por vez.
10:25 a.m. --Karl sigue observando el proyecto científico que transcurre bajo su camisa. "Tengo que hacer algo para tapar este tubo", dice, hablando solo. "No puedo dejar que la gente vea mi tubo cuando estoy trabajando".
11:15 a.m. -- La bolsa de Erbitux está terminada, y también lo está Karl. Luce como un hombre que ha perdido una pelea con una cosechadora de trigo.

"No puedo ir a la práctica", susurra, cambiando sus planes del día. "No quiero que los jugadores vean estas manchas en mi piel. Eso los hará pensar negativamente".

Por apenas segunda vez en seis temporadas, Karl no entrenará a los Nuggets para un juego como visitantes. Y ahora no podrá decir adiós. El asistente Adrian Dantley tomará su puesto. Acostúmbrense.

Karl se pone de pie para salir caminando. Siente náuseas, y se aferra a la pared mientras gira por el rincón.



GEORGE vs. EL DRAGÓN, DÍA 18:

Miércoles, 10 de marzo, 7:05 a.m. -- Cuando Karl entra en la sala de radiaciones, luce como un tipo diferente. Alguien tocó un interruptor. Este Karl parece estar descansado. Éste parece estar sonriente, y puede hablar.
"El adhesivo", dice, sonriendo con sorna. "Me siento muy bien".

La enfermera hace un gesto de complicidad.

Karl iba a reunirse con su equipo en Memphis hace dos días para entrenarlos, y luego entrenarlos nuevamente en Houston el lunes. "pero bueno, estoy sintiéndome tan bien que quizás vuele a Minnesota hoy mismo".

El Transformer lo va a convencer de que no lo haga.

7:35 a.m. -- Luego de terminar, Karl recibe una visita de su oncólogo, el Dr. Marshall Davis, quien llega vistiendo una gorra tejida. Él también tiene cáncer. Testicular.

El doctor es un fanático de los Nuggets y sabe que hay algo secundario en juego aquí, más allá de salvar la vida de George Karl, que es llevarlo de nuevo a la banca. "Creo que éste puede llegar a ser el año en el que ganemos todo", dice el doctor.

Karl no le discute. "Cuando jugamos bien, no creo que haya nadie en la liga que quiera jugar con nosotros.

Ambos planean los pasos siguientes. Tres semanas más de tratamiento. Las tres peores semanas. Y luego al menos tres (quizás cuatro) semanas más de cansancio total. Y luego (y solamente luego) quizás pueda entrenar nuevamente al equipo. Eso los pone en la semana del 26 de abril.

"¿Cuando es que se pone intensa la cosa?", pregunta el Dr. Davis.

" 20 de abril", dice Karl (aunque la postemporada comienza de hecho el 17 de abril).

Podría ser problemático.

Para cualquier otra persona.

"Espero que mi equipo esté listo", dice Karl. "Espero estar listo yo también".

8:30 a.m. -- Cuando estamos junto a su auto, le pregunto a Karl si tiene miedo de morir.

"Tengo miedo todos los días", dice. "Tengo miedo todo el tiempo. Pero mis hijos, mi familia, mi equipo de gente, todos me ayudan a seguir pensando positivamente".

¿Hay algo bueno que salga de todo esto?

"Sí, claro, muchas cosas. A veces, siento el sol en el rostro y me detengo a pensar 'caramba, esto se siente bien'. Nunca antes me detenía a pensar en el sol, ¿sabes?".

Karl parece irradiar luz al decirlo.

Imagino que hay otros tipos de radiación que le hacen bien a Karl.

Nota del editor: George Karl no se sintió del todo bien como para unirse al equipo en Minneápolis, Nueva Orleans, Memphis o Houston. Los Nuggets terminaron el viaje con marca de 3-1.