lunes, 29 de marzo de 2010

Le mete presión



La 31ª fecha de la "cátedra de la táctica" emitió un veredicto contundente: Roma es un grande candidato para ganar el título e, inclusive, tal vez hasta pueda ser considerado el máximo favorito para ganar el 78° Scudetto.

El merecido triunfo por 2 a 1 ante Inter, si bien sufrido y también un poco afortunado, denota que algo está cambiando en el campeonato, así como son un claro signo los míseros 14 puntos en 10 partidos cosechados por Inter en los últimos dos meses.
Por atrás viene Milan, que sumó solamente 2 unidades en tres partidos, perdió la segunda plaza y no parece poder tener el ritmo de dos rivales de semejante valor y mantenerse en la pelea por el título.
En zona Champions y Europa League las cosas siguen más o menos iguales, puesto que Palermo, Nápoli, Juventus y Fiorentina ganaron y solamente Sampdoria y Genoa perdieron puntos, empatando respectivamente contra Cagliari y Siena.
Por último, en el rubro de la lucha por la permanencia, Lazio finalmente se está alejando de la zona caliente, donde lucen cada vez más atrapados y condenados los últimos tres de la tabla.

AP
La Roma es el gran candidato a llevarse el título
CAMBIA LOS PRONÓSTICOS
A pesar de la derrota en la capital, Inter sigue siendo el líder del campeonato, por encima con tres puntos de ventaja respecto a los rossoneri, quienes hace solamente diez días atrás, calendario a la mano, eran los candidatos para arrebatarle el primer puesto.
Sin embargo, el "big-match" del Olímpico cambió un poco las cartas sobre la mesa y, si no invirtió totalmente el favoritismo para vencer el Scudetto, seguramente sembró más que una duda sobre como podrán ir las cosas.
El partido empezó muy parejo pero, como suele pasar en estas ocasiones, una situación particular destrabó el encuentro: Julio César, con un error insólito para él, le regaló el gol de la ventaja a De Rossi, quien aprovechó con picardía y salió a gritar el 1 a 0.
Desde ese momento, los giallorossi jugaron mucho mejor respecto a los nerazzurri, tal y como había pasado en San Siro, pero también esta vez Inter jugó muy duro, para parar con la fuerza física la maniobra rápida de la Loba. Sin embargo, en esta ocasión el referí se mostró mucho más "responsable" del que había dirigido el desafío en Milán y mostró muchas tarjetas (aún cuando hubiera debido sacar también alguna roja), que limitaron la actitud destructiva de la visita.
De todas maneras, con su enorme potencial y su grande talento, Inter logró emparejar un poco la situación e igualó el marcador merecidamente, si bien con una jugada afortunada y viciada por el off-side de Pandev. Sin embargo, al final tuvo que rendirse ante una Roma cínica, además que bella, que anotó el segundo con Toni y luego cubrió muy bien la cancha.
El palo al último minuto de Milito pareció ser un signo de la Diosa Vendada, quien decidió que los giallorossi merecían ganar y no les concedió a los tetracampeones ese golpe de suerte que a menudo los salvó en los últimos años.
Como quedó dicho en la crónica del encuentro, ahora Roma parece "favorita" por tres motivos: el primero, y tal vez el más importante, es que no debe desperdiciar energías físicas y mentales en otras competiciones como la Champions. Segundo, ahora el conjunto de Ranieri se siente invencible, luego de 21 partidos sin perder en los que, por encima, sumó cuatro puntos contra Inter (lo que le da ventaja en caso de llegar igualados).
Por último, hay que decir que, luego de tantos años de hegemonía de un cuadro sin italianos, es inevitable que en Italia regrese a vencer un conjunto fuertemente radicado y nacional: en ese marco, no parece un caso que los dos goles de Roma hayan sido anotados por dos "azzurri" que, hace ya casi cuatro años, levantaron la Copa en Berlín.
Lo de Milan, en cambio, fue realmente triste, porque en el momento decisivo de la temporada fue tanto desafortunado cuanto incapaz de transformar el sueño en realidad. En efecto, para un plantel un poco corto como el rossonero, jugar sin Abbiati, Nesta, Pirlo, Pato y Ronaldinho no es poca cosa y, claramente, Milan no logró ganarle a una Lazio ordenada y muy defensiva.
La impresión es que el equipo de Leonardo, con menos presiones, con una semana entera para preparar cada partido y recuperando algunos de sus hombres, podrá todavía meter una buena racha de triunfos y sacarse alguna satisfacción final en el campeonato.
De todas maneras, con dos equipos sobre los cuales recuperar, la misión Scudetto parece imposible, sobre todo para un cuadro que ya hizo más que lo esperado en el año da su "demolición", cuando perdió a Maldini, Kaká y Ancelotti.
LUCHA EUROPEA
Si durante la semana casi ninguno de los que luchan por un puesto en las competiciones europeas había logrado vencer, en la jornada número 31 del Calcio pasó exactamente lo opuesto: Palermo ganó de manera hermosa y convencedora en casa ante Bologna, con buen fútbol, muchos goles y una defensa bastante sólida.

Nápoli, por su parte, recibió a Catania y con un cínico 1 a 0 obtuvo su segunda victoria al hilo, con la que recupera el camino y le apunta a la cuarta plaza de los rosanegros.
Junto al Burro se encuentran Juventus y Sampdoria: la Vieja Señora, por su parte, si bien sumó de a tres no gustó para nada, porque sufrió muchísimo de local contra Atalanta, el antepenúltimo del torneo, en un partido en el que no jugó a nada y por encima lo perdió también a Diego por lesión.
Los dorianos, por su parte, desperdiciaron la ventaja de 1 a 0 contra Cagliari, se dejaron igualar y, ahora, arriesgan no poder alcanzar la zona Champions, puesto que entre los que luchan para ese objetivo son los que tienen el fíxture más difícil de acá al final.

Getty Images
Milan dejó pasar la chance se acercarse
Siempre en ámbito Europa, pero probablemente con el objetivo de la menor de las competiciones europeas, ya que ambos se encuentran a siete puntos de Palermo, están Fiorenitna y Genoa: los primeros mantuvieron vivo el sueño de una (prácticamente imposible) clasificación a la Champions, gracias a una hermosa goleada en casa, ante un Udinese cada vez más flojo lejos del Friuli. De la mano de los extraordinarios Santana y Jovetic los de Prandelli ponen garra y corazón y no quieren resignarse a jugar la Europa League el próximo año.
El Grifo consiguió un escuálido empate contra el anteúltimo del torneo, Siena, que por encima le jugó de igual y pudo mandarlo a casa derrotado. El problema del conjunto de Gasperini sigue siendo su transformación negativa en condición de visitante, como se vio tanto en campeonato cuanto en los papelones europeos.
Con siete partidos por delante, una plaza libre para la más prestigiosa competición para clubes de Europa y 2/3 puestos para la Europa League, con el fíxture y el elenco de los disponibles a la mano, la impresión es que Palermo y Nápoli se jugarán la cuarta plaza, mientras que Juventus y Genoa podrían quedarse con las manos vacías.
TODO EL RESTO
En esta jornada, Bari y Parma desmintieron cuanto de bueno mostraron el miércoles y, con dos empates contra equipos bastante inferiores, respectivamente Livrono y Chievo, perdieron dos buenas ocasiones para seguir soñando con alcanzar un gran objetivo como el de jugar una competición continental.
Esas dos igualdades fueron útiles solamente para Chievo, que con un punto alcanzó los 38 en la clasificación y, con diez de ventaja sobre Atalanta, se siente ya a salvo. Para los granates, en cambio, fue casi el golpe del nocaut, con Cosmi que sigue en el banco tan sólo porque no tendría sentido cambiarle entrenador a un equipo ya prácticamente retrocedido.
Por el resto, perdieron casi todos ahí abajo, con Lazio y Siena únicos que lograron sumar por lo menos una unidad, como quedó dicho. Sin embargo, si para los capitalinos fue un punto precioso, para los albinegros fue bastante inútil porque, en casa y ante uno de los peores visitantes del torneo, servían tres para cumplir el milagro de mantener la categoría.
El umbral del descenso sigue ahí, a 32 puntos, ahora marcado por Udinese, pero queda un partido menos y, por cuanto el conjunto friulano esté en una temporada horrible, dispone de un plantel muy superior a los otros, empezando por el goleador Di Natale. Así, Atalanta, Siena y Livorno parecen condenados, pero ninguno se rindió todavía y los tres luchan con el orgullo de quien quiere vender a caro precio su piel.
LOS NÚMEROS
También en esta jornada no hubo triunfos visitantes, con 5 partidos ganados por los locales y otros tantos empates. Los goles fueron 22 (15 + 7), por un promedio apenas suficiente de 2.2 tantos por match.
Para los hispanoamericanos fue una fecha rara, porque fueron apenas tres los que anotaron (Milito, Santana y Vargas), pero otros tantos fueron figuras de la cancha, el argentino violeta en Fiorentina vs. Udinese, Yepes en Chievo vs. Parma y Zárate en Milan vs. Lazio.
Con respecto a la tabla de goleadores, Antonio Di Natale sigue sólidamente primero con 21 centros, pero Diego Milito se le acercó un poquito sumando su 17° gol. También Alberto Gilardino anotó y ahora se ubica tercero con 14 tantos, seguido por Giampaolo Pazzini con 13.
LA PRÓXIMA FECHA
La 32ª fecha se jugará por entero el sábado, puesto que el domingo se celebran las Pascuas. El fíxture prevé ocho enfrentamientos a las 9 ET, uno a las 13 y otro a las 15.
Los ocho que de disputarán en contemporánea serán: Atalanta vs. Siena (Atleti Azzurri D'Italia), Bari vs. Roma (San Nicola), Cagliari vs. Milan (Sant'Elia), Chievo vs. Sampdoria (Bentegodi), Genoa vs. Livorno (Marassi), Inter vs. Bologna (San Siro), Lazio vs. Nápoli (Olímpico di Roma) y Parma vs. Fiorentina (Tardini).
El de las 13 será el "derby siciliano", en el que Catania recibirá a Palermo en el estadio Massimino. Por último, Udinese y Juventus jugarán en el Friuli para cerrar la anómala jornada.

Abidal vuelve a la convocatoria del Barcelona

El lateral francés del Barça Eric Abidal es la gran novedad de la convocatoria de los azulgranas para disputar el partido de ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones el próximo miércoles ante el Arsenal, pese a que aún no tiene el alta médica oficial tras seis semanas de lesión.
Abidal se ha entrenado con normalidad junto al resto del grupo, por vez primera desde que se lesionó, el pasado 9 de febrero en Reus (Tarragona), donde sufrió una desinserción del adductor de la pierna izquierda.
El entrenador del FC Barcelona, Pep Guardiola, ha convocado a 20 futbolistas para viajar mañana a Londres. El único cambio con respecto a la última convocatoria en Liga, el viaje a Mallorca, es la entrada de Abidal por Chygrynskiy, no inscrito en la Liga de Campeones.
Gerard Piqué, por su parte, ha trabajado aparte del resto de la plantilla porque aún arrastra molestias en la rodilla derecha desde el partido ante el Zaragoza, aunque se espera que pueda jugar frente al Arsenal.
Los 20 convocados por Guardiola son: Valdés, Pinto, Alves, Piqué, Márquez, Puyol, Xavi, Ibrahimovic, Messi, Bojan, Henry, Keita, Sergio Busquets, Pedro, Milito, Maxwell, Abidal, Touré, Jeffren y Jonathan dos Santos.

Un derbi blanco

El Real Madrid prolongó su estancia en el liderato y el maleficio del Atlético de Madrid, tras imponerse en el derbi (3-2) y aumentar a once la racha de victorias seguidas en su trayecto hacia la consecución del título de Liga.
El cuadro rojiblanco acumula ya once cursos sin doblegar a su máximo rival. Tampoco en esta ocasión. Aunque tuvo el partido de cara. Como tantas otras veces.
En un cuarto de hora dio la vuelta a la situación el Real Madrid. Quince minutos de arrebato, tras el descanso, que enterraron el recuerdo del mal juego blanco durante la primera mitad.
Los números suelen valer de poco en este tipo de duelos, donde la tabla apenas importa. Por eso, el bagaje blanco, con los diez triunfos seguidos, los 78 goles a favor y su impecable trayecto en el Bernabéu, con todo ganado, pasó al olvido. Igual que los 34 puntos de distancia en la tabla, como recordó el técnico madridista Manuel Pellegrini.
Especialmente al principio. Cuando el Real Madrid, que tuvo que recomponer la zaga debido a la ausencia por lesión del argentino Ezequiel Garay e incluir a Marcelo en el lateral izquierdo para acomodar a Sergio Ramos en el centro con Raúl Albiol, destapó sus dudas. El brasileño, al que le cuesta defender, estuvo fuera de sitio, cuestionado por Jose Antonio Reyes.
Mejor le fue la recomposición al Atlético de Madrid, que recuperó a su timón en el centro del campo, al portugués Tiago Mendes, en lugar de Jurado, mientras prolongó de inicio la estancia del colombiano Luis Amaranto Perea en el banco.
Reyes tardó diez minutos en cumplir su particular venganza y en dejar en evidencia a Marcelo. La línea atacante del Atlético de Madrid supo jugar el balón que se encontró en las proximidades de Iker Casillas. El ex madridista fue la mejor opción de la acción que nació en Tiago. El Kun Agüero le vio. Su disparo fue preciso. Pegado al palo y fuera del alcance del meta blanco.
La historia se repetía. El equipo rojiblanco, como en sus últimas visitas, volvía a tomar la delantera en el derbi para dejar en evidencia las dudas de su rival en el comienzo. El Atlético asumió de inicio mejor el reto. Se adentró antes en el partido.
Cada ataque visitante era una advertencia. Reyes, Agüero, Simao y Forlán ponían en alerta la zaga blanca. Y en ataque, el Real Madrid jugaba a base de impulsos, al margen de las bandas y al amparo de cualquier acción individual, mientras el equipo de Quique Sánchez Flores optaba por los apoyos con la mesura y el sosiego que le proporcionó el gol. Fácil y con la rapidez de la que carecía su rival.
Un disparo de Van der Vaart tras un balón robado por Marcelo fue la primera amenaza para David De Gea. Ya habían pasado veinticinco minutos de partido. Después, otro de Ronaldo, en un ataque de él solo contra el mundo.
Sin aspavientos el Atlético Madrid tenía el partido donde quería. No le hizo falta demasiado. Algo de orden y rentabilizar la imprecisión de Xabi Alonso y de Esteban Granero, cargados de dudas y acumulando pases erráticos y sin destino.
Apretó el Madrid en el tramo final del primer tiempo. El empate pudo llegar a ocho minutos del descanso. Tras un córner en el que David De Gea hizo gala de su clase desviando un disparo de Marcelo. Después, Tiago, en la línea de gol, evitó el tanto de Gonzalo Higuaín.
También la tuvo Cristiano Ronaldo al borde del intermedio. Pero remató fuera de cabeza, con De Gea batido, un pase medido de Marcelo.
La vuelta de vestuarios restituyó al Real Madrid. La primera acción, un córner, supuso el empate blanco. El balón cayó al segundo palo, donde estaba Xabi Alonso, que fusiló a De Gea. Para ese momento Quique ya había hecho dos cambios. Antes del descanso dio entrada a Perea por Valera. En la reanudación, Jurado ocupó el lugar de Reyes.
El Real Madrid metió ritmo al partido. Y en diez minutos ya había dado la vuelta al marcador. Xabi Alonso, ejecutó un pase espectacular que sorprendió a la zaga rojiblanca. Álvaro Arbeloa hizo el resto. Sorteó a su marcador, apresurado, y marcó el segundo. El tercero pudo llegar antes del cuarto de hora, con un remate al larguero de Higuaín.
Llegó a continuación, con un error de Tiago y Assuncao en la media luna que rentabilizó Higuaín. El Atlético Madrid entró en descomposición.
Pero una absurda mano de Alonso dio vida al cuadro de Quique. Forlán transformó el penalti y devolvió al Atleti al partido. Una situación que el conjunto rojiblanco desperdició, víctima de su maleficio.

Horford anotó 18 y Hawks paró a los Pacers



MEJORES RENDIMIENTOS
INDIANA ATLANTA
T. Murphy
Puntos: 21
Reb.: 14
AST: 0
ROB: 1
BLOQ: 1
J. Smith
Puntos: 21
Reb.: 13
AST: 2
ROB: 1
BLOQ: 0
LÍDERES DE JUEGO
INDIANA ATLANTA
Puntos T. Murphy 21 J. Smith 21
Rebotes T. Murphy 14 J. Smith 13
Asistencias E. Watson 13 M. Bibby 8
Robos A. Price 2 J. Crawford 1
Bloqueos D. Granger 2 J. Teague 1
· Estadísticas de equipo: Indiana | Atlanta
SIGUIENTES 5 JUEGOS
INDIANA (ET) ATLANTA (ET)
03/30 SAC 7:00pm
04/02 MIA 7:00pm
04/04 HOU 6:00pm
04/07 NY 7:00pm
04/09 @CLE 7:30pm
03/31 LAL 7:00pm
04/02 @CLE 8:00pm
04/03 DET 7:00pm
04/06 @CHA 7:00pm
04/07 @DET 7:30pm
· Calendario completo: Indiana | Atlanta

José Reyes comienza a hacer práctica de bateo

El torpedero de los Mets José Reyes dio otro paso el lunes para ver acción por primera ocasión en un juego de esta pretemporada.


Reyes
Reyes pudo hacer práctica de bateo frente a pitchers de las sucursales de ligas menores y declaró que la sesión resultó mucho mejor de lo esperado.
El dominicano ha participado de seis prácticas desde que el miércoles pasado se reincorporó al campo de entrenamientos de Nueva York, después de ausentarse tres semanas al detectársele un elevado nivel en la glándula tiroides.

"Pude hacer contacto. Es lo que quería y me hicieron buenos pitcheos, así que salió bien", declaró Reyes al describir su práctica de bateo.

Reyes no ha visto acción, salvo un partido entre jugadores del propio equipo, desde el pasado mayo cuando sufrió una lesión en la pantorrilla y que le costó el resto de la temporada.

Dijo que aún no sabe cuándo podrá jugar en un partido o si estará en condiciones de actuar en el inicio de la temporada el lunes próximo, pero que no ha tenido problemas desde que regresó.

"No juego desde mayo, así que me muero de ganas de volver al terreno y jugar con mis compañeros, pero ahora mismo lo tomo día a día", indicó.

Reyes señaló que el siguiente paso será el recorrido de bases, lo cual está en los planes para el entrenamiento del martes.

En tanto, el relevista venezolano Kelvim Escobar pudo lanzar por primera vez desde comienzos de marzo, cuando tuvo que frenar sus actividades por una dolencia en el hombro derecho. Escobar, quien llegó a la pretemporada con un contrato de ligas menores, era candidato para integrar el bullpen hasta que surgió la molestia.

Ese 'algo' especial

- Él es un hombre definido por los anillos que ha ganado en octubre. Pero la cualidad que realmente separa a Derek Jeter de las masas es la fuerza indetenible que lo empuja desde abril a septiembre.

Nosotros lo conocemos como energía. Pero es más. O enfoque. Concentración incesante. Pero es más. Lo que Jeter realmente tiene es un motor sin el interruptor para apagarse.


AP Photo/Julie Jacobson
Jeter es de los que cree que se debe jugar duro todo el tiempo
Se encuentra presente en su primer turno en el Día Inaugural. Está presente en la novena entrada del Juego 162. Y siempre está bombeando -- cada día, cada entrada, cada lanzamiento entre medio.
Es la materia de la que están hechos los ganadores. Algunos hombres la tienen. Muchos no. Algunos equipos la tienen. Muchos ni. Y mientras nos colocamos al borde de comenzar otra temporada de béisbol, les podemos garantizar esto:

Aparecerá durante el largo maratón de béisbol que tenemos por delante. En su momento separará a los equipos que ganan de los que no ganan. En una temporada en la que se pueden argumentar las razones para que 22 equipos lleguen a los playoffs, será una vez más el gran divisor del béisbol.

Si no puedes jugar béisbol con energía interminable y enfoque cada día de esta larga, incesante, agotadora temporada, quedarás expuesto. Sucede cada año. Y va a suceder nuevamente en el 2010.

"Cuando la gente me pregunta lo que separa a los buenos jugadores de los grandes jugadores, eso es," dice el lanzador de los Yankees Andy Pettitte, un hombre que ha jugado con seis JMV, seis ganadores del Cy Young y cinco JMV de Serie Mundial. "Y eso es lo que hace este equipo tan bueno. No puedo creer la intensidad que nuestros jugadores de posición traen al estadio cada día."

Él habla de los nombres de los legendarios Yankees con los que ha jugado, desde Paul O'Neill a Jorge Posada, desde Tino Martínez a (sí) Alex Rodríguez.

Pero luego de mencionar todos esos nombres, Pettitte dice, "Derek es el mejor. Puedo decir honestamente que nunca lo he visto rendirse en un turno al bate. Nunca. Ninguno."

Tenemos frases contagiosas para la calidad de la que hablamos: intensidad … ajetreo … energía … pasión. Pero ninguna de esas palabras define fielmente de lo que se trata esto.

Cualquiera puede lucirse un día. Pero el béisbol es un juego que se juega todos los días. Así que para jugar con energía todos los días, para mantener concentración en cada entrada, para fajarse en cada jugada se requiere un nivel de excelencia, compromiso e infierno competitivo que muchos seres humanos ni siquiera comprenden, ni mucho menos consiguen.

Por supuesto, Jeter no es el único jugador en el béisbol que llega a ese nivel. Él solo es la muestra. Así que para tratar de mostrarles de lo que hablo, conversamos con tres jugadores que exhiben ese tipo de hiper energía de la que hablamos -- Jeter, Chase Utley y Johnny Damon -- al igual que con dos managers que hacen lo mejor que pueden para exigirles a sus jugadores ese tipo de esfuerzo -- Jim Leyland y Charlie Manuel.

Todos ellos trabajan de diferentes maneras. Pero todos ellos tienen ese "algo" especial: la materia de la que están hechos los ganadores. Así que escúchenlos hablar de lo que es ese factor del "algo", y entenderán de lo que se trata este fenómeno.

"En el transcurso de 162 juegos, es difícil tener esa energía cada día," dice Utley. "Pero si la tienes, puedes crear algo. Si no hay nada ahí, todavía se puede crear algo con esa energía."

"Es una perspectiva," dice Jeter. "¿Sabes lo que quiero decir? Yo no soy de los que cree que eso se puede encender y apagar. O la tienes o no la tienes. Es algo difícil con esta temporada tan larga. Si pierdes el enfoque, estás en problemas."

"Es mejor que lo tengas, pero es algo difícil de hacer," dice Damon. "Yo solo se que la primera vez que llegas al estadio sin ella, puedes quedar en verguenza. Y puedes salir, como solían decirme mis entrenadores, con un huevo en la cara. Por eso es que este juego no es para todo el mundo. El tipo promedio sale allá afuera y trata de jugar en una liga de softball y sale adolorido. Nosotros tenemos que tratar de estar listos durante 162 juegos al año. Más los entrenamientos primaverales, que son como 20 juegos más. Y si llegas a los playoffs, ahí podrían ser hasta 19 partidos más. Así que es mejor que tengas esa energía."

Los tres peloteros adoran el juego grande y viven para los momentos de definición en cada temporada. Pero lo que los separa de los meros mortales es que ellos se alimentan de cada pequeño momento entremedio -- en su forma única y particular.

Jeter es el rey de la sangre fría. Utley es lo contrario: es tan intenso que en ocasiones sus compañeros tienen miedo de hablarle cuando se encuentra en la zona. Y entonces está Damon, un tipo que viene al estadio cada día con una sonrisa en su cara, preguntándose exactamente cuanta diversión podrá tener tratando de averiguar como ganar ese día.


AP Photo/Eric Gay
Damon siempre llega con una sonrisa al estadio
"Para algunos tipos es solo béisbol, y para otros es un trabajo," dice Leyland. "Eso no significa que para los tipos que piensan que es un trabajo no sean buenos en ello. Pero eso es lo que parece. … Para algunos es como jugar en Pequeñas Ligas, y a eso es lo que me recuerda Johnny Damon. Él parece como el chico de Pequeñas Ligas que no puede esperar por llegar al estadio, que tiene su gorra virada hacia el lado, y que siempre va a comer helado luego de los partidos, sin preocupaciones en el mundo, y que no puede esperar a que llegue el siguiente partido."

Pero Damon dice que se le enseñó desde temprano -- por sus primeros modelos a seguir en Grandes Ligas en Kansas City, Greg Gagne y Gary Gaetti -- que hay más en el béisbol que solo divertirse, que nunca debes dejar descubrirte en un turno, nunca.

Entonces él "aprendió como ganar," según dice, cuando llegó a Oakland y Jason Giambi le sirvió de mentor sobre como sacarle el máximo a los turnos grande al bate. Y ahora él hace lo mejor que puede en esparcir dichos conocimientos -- las dosis diarias de diversión, la importancia de cada juego, el arte del turno grande al bate -- dondequiera que va.

"Él es un ganador," dice su nuevo gerente en Detroit, Dave Dombrowski. "Él ha sido grandioso para nosotros. Tremendo. Siempre supe que era un buen jugador. Pero no me había dado cuenta de las otras cosas que trae a la mesa."

Mientras tanto, Utley trae mucho de eso también. Pero el béisbol no es un festival de risas para Chase Utley. El intermedista de los Filis se consume por su trabajo, inmerso en cada segundo de cada partido.

"He estado en el béisbol por 42 años, y he visto muchos jugadores intensos," dijo el coach de la banca de los Filis Pete Mackanin. "Pero sin duda, él es el No. 1. … Tu sabes, Chase es un tipo amigable, pero pongámoslo de esta manera: Durante un juego, no lo molestes. Él tiene algo en su mente, y se enfoca totalmente. No se si yo hubiese podido jugar así de enfocado."

No esperen que un hombre que ha pasado 42 años en el béisbol profesional -- como jugador, coach y manager -- hable sobre una criatura de béisbol de esa manera. Pero Utley es tan intenso, tan obsesionado con la excelencia, él es un tema constante de exactamente este tipo de conversación dentro de su deporte.

Eventualmente, incluso él se ha dado cuenta de como el resto de la gente habla sobre él. Pero eso solo ha reforzado su pasión por como hace las cosas.

"Algunos de los cumplidos que he recibido jamas se me olvidarán," dice. "Como, 'Disfruto verte jugar,' o, 'No cambies la manera en que juegas.' Cosas como esas, uno no las olvida. [Su fallecido coach] John Vukovich solía decirme eso. Otros coaches en otros equipos me han dicho esa clase de cumplidos. Uno no los busca. Uno no los espera. Pro cuando llegan, uno los aprecia."

Jeter -- otra fuente de conversaciones sin freno en los mismos círculos -- tuvo una experiencia similar hace cerca de una década, con un caballero de nombre Hank Aaron. Eso todavía le vuela la cabeza a El Capitán.

"Fue en Boston, en el Juego de Estrellas del 1999," dice Jeter. "Estábamos todos los jugadores afuera en el terreno, alrededor de Ted Williams. Y sentí que me tocaron en el hombro. Era Hank Aaron. Nunca lo había conocido antes. Me dijo, 'Eres la persona que estaba buscando. Quería conocerte.' Yo le dije, '¿Usted quería conocerme a mí?' Él me dijo, 'yo realmente disfruto la manera en que juegas el juego.' Y viniendo de él, esas son las cosas que uno recuerda por siempre."

Así que, si hombres de béisbol de la vieja escuela de esa estatura les gusta como juegan peloteros como Jeter y Utley, solo el hecho de que digan que notan que hay algo diferente acerca de la manera en que ellos juegan, uno sabe que esto no es algo que estamos soñando solo para salir de otro día de trabajo. Esto es una cualidad real y tangible que coloca a los peloteros ganadores realmente especiales y a los líderes en una categoría aparte.

Jeter todavía cree que es una cualidad que fue insertada en él por su padre Charles, un trabajador social que competía contra él cuando niño en todo -- y "nunca me dejaba ganar."

"Pienso que esas son lecciones que uno aprende, que la vida puede ser difícil en ocasiones," dice Derek Jeter. "Así que uno tiene ese estado mental, de querer algo. Uno tiene que trabajar por ello, y no va a ser fácil lograrlo. Yo disfruto competir, en cualquier cosa. Y quiero ganar. Uno tiene que disfrutar el competir. Si no lo disfrutas, entonces yo pienso que es muy difícil enfocarse en cada partido."

Pero, Utley y Damon solo están interesados en hablar sobre su propio estado mental, porque ellos también entienden que su trabajo en la temporada no es acerca de ellos. No es acerca de los números que pongan. Es acerca del número que el equipo ponga -- en la vieja columna de "Victorias".


AP Photo/Matt Slocum
Utley es de los que se toma el juego muy en serio
"No es solo acerca de mí," dice Utley. "Es nuestro equipo. Nuestro equipo juega con mucha energía. … Nosotros siempre traemos ese nivel de intensidad que nos puede impulsar hasta la cima incluso hasta en ocasiones en las que no estamos jugando a nuestro mejor nivel."

Cuando la gente habla de los equipos que "aprenden a ganar," aprender este arte parece como una parte grande de ello: el arte de maximizar la energía cada día. Pero Utley mira a su alrededor a las personalidades en su camerino y se pregunta si así es que ha funcionado con su equipo.

"No estoy seguro si eso se aprende," dice Utley. "Pienso que el tipo de jugadores que tenemos aquí juega de esa manera. Y cuando otros tipos llegan a esta organización, y ven a los tipos jugando duro todos los días, eso establece el tono, que aquí se juega el juego de la manera correcta." Pero la verda es que, ningun equipo puede tener a todo el mundo jugando de esa manera en cada minuto de cada día en la temporada más larga en los deportes profesionales de EEUU. Eso es humanamente imposible. Así que, ¿qué sucede cuando los equipos se salen de esos rieles? Es ahí cuando sus líderes -- y los managers -- tienen que tomar las riendas firmemente.

Quizás Jeter y Utley no sean las voces más sonoras en sus organizaciones. Pero cuando se les pregunta si ellos dirían algo si ven a un compañero jugando con su cabeza en otra parte, ambos se sacuden y responden con un estruendoso: "Sí."

"La gente dice que yo no soy vocal. ¿Como tú lo sabes?" dice Jeter, con firmeza. "Una cosa que yo no hago es hacerlo a través de los medios."

"Si hay algo que decir, no tengo problema en decirlo," dice Utley. "Quizás no sea bonito. Pero yo pienso que, debido a la manera en que yo juego, los tipos respetan mi pensamiento."

Sin embargo, algunas veces, esos problemas se convierten en algo demasiado grande para que sea un jugador -- cualquier jugador -- quien lo discuta. Y por eso es que se le paga tanto a los managers.

Montémonos en la Máquina del Tiempo y volvamos a abril del 2006. Es el día final de una serie para los Tigres de Detroit y sufrieron una dura derrota 10-2 ante Cleveland. Luego de la misma, el nuevo manager, Jim Leyland, entra como una tromba al camerino para decirle a su equipo que "apestaba," que no habían hecho lo suficiente en la derrota, y que si ese iba a ser su nivel de esfuerzo, que él estaría contento de buscar nuevos jugadores con otro nivel de esfuerzo. Entonces invitó a la prensa a su oficina y le dijo al mundo lo mismo:

"Apestamos, y eso no es suficiente. Esto ha estado sucediendo antes aquí, y no va a volver a suceder. Tenemos la oportunidad de ganar una serie. No estoy hablando de nadie en particular. Estoy hablando del equipo, de mí, de los coaches y de todo el mundo incluído. Es mi responsabilidad el tener este equipo listo para jugar hoy, y ellos no estuvieron listos. Ellos estaban listos para montarse en el avión para irse a Oakland. Sí ganaban estaba bien, y si perdían también estaba bien. Eso no es suficiente."

En la lista de los brotes de ira famosos de los managers en el Siglo 21, este podría ser el No. 1. Pero Jim Leyland no quería llegar al Salón de la Fama de los Sonidos. Él tenía que elevar la vara de medición -- para un equipo que había promediado 100 derrotas por temporada en los últimos cinco años.

AP Photo/Eric Gay
Leyland es de los que no tiene miedo en decir las cosas cuando hay que decirlas
"Uno tiene que recordar que este era un equipo talentoso que había estado luchando para mantenerse a flote, y que no creía realmente en ellos mismos," dice ahora Leyland, mirando en retrospectiva. "Ellos no se daban cuenta de cuan buenos eran. Yo vi algunas cosas en las últimas entradas de ese juego aquel día, y me golpeó duro, y dije lo que sentía. Quiero decir, me pudo haber rebotado en mi cara, pero eso era lo que creía. Ahora, no estoy diciendo que yo tuve que ver con algo. Pero afortunadamente, luego de eso, ellos comenzaron a salir y a dejar el máximo durante las nueve entradas cada día."

Sí, probablemente él no tuvo nada que ver con el hecho de que ese equipo se montó en aquel avión y barrió dos sereis consecutivas, ganó 12 de sus siguientes 14 desafíos y 28 de sus próximos 35, siguiendo encendidos hasta llegar a la Serie Mundial. Si, probablemente aquello fue una coincidencia..

Claro. Eso fue.

"Él era listo," dijo el entonces relevista de los Tigres Chad Durbin, "porque él no solo permitió que se quedara en el camerino. Hay ciertas cosas que uno hace y no le dice a la prensa. Pero en este caso, él les dejó saber lo que estaba pensando, porque se había convertido en algo que un mero discurso que termina en cinco minutos y ya. Ya era noticia, y eso lo hizo más relevante para todos."

El mensaje que el manager envió aquel día -- que no era aceptable el jugar un partido donde está bien si ganas y está bien si no ganas -- "los hizo conscientes de las expectativas," dijo Leyland. Pero solo porque nosotros sabemos ahora que funcionó no significa que supieramos que iba a funcionar en ese momento.

"Es un botón que uno tiene que apretar en el momento correcto," dijo. "Es un botón realmente peligroso, porque si lo aprietas en el momento incorrecto, puede ser desastroso."

Todos los managers tienen ese botón en sus manos cada minuto de cada día. Lo que en ocasiones define los mejores managers es su habilidad innate para sentir el momento preciso para apretarlo.

El manager de los pasados dos campeones de la Liga Nacional se ha convertido en un hombre que ha dominado ese sentido. Charlie Manuel podrá parecer como un tipo suave en su exterior. Pero su coach de la banca, Mackanin, dice: "Conoces esa cita que dice, '¿No confundas amabilidad con debilidad?' Ese es Charlie."


Luc Leclerc/US Presswire
Manuel puede ser suave por fuera, pero es agresivo en su manera de dirigir
Manuel sacó de juego a su estelar campocorto (Jimmy Rollins) por no esforzarse. Sacó a su abridor del Día Inaugural (Brett Myers) al dugout, con las cámaras de TV en acción. Ha convocado a charlar a su oficina a más jugadores de los que recuerda. Y sus reuniones de equipo, a pesar que son raras, son legendarias por sus discursos de esta-NO-es-0la-manera-en-que-jugamos.

Charlie Manuel adora a su equipo y a sus jugadores. Pero "cada equipo tiene tipos," dice él, "que uno tiene que observar, porque a ellos les gusta la atención, y de momentp, el juego comienza a convertirse más acerca de ellos que el equipo y ganar el partido. Bueno, el juego es la prioridad No. 1. … Pero a los tipos se les olvida eso en ocasiones. Ellos se envuelven en lo que ellos son. Y eso no es bueno."

Pero no son los egos lo que Manuel se pasa buscando en los camerinos. Son las señales de que su equipo ha comenzado a sentirse demasiado cómodo. Y es en ese entonces que es tiempo de apretar ese botón, y lanzar su tema favorito -- el devolver sus tropas a "jugar el juego de la manera que siempre lo hemos hecho."

"He dicho cosas a nuestro equipos sobre la energía," dice Manuel. "Algunas veces yo diría, 'Miren al dugout del otro equipo. Allí mismo es lo que tenemos. Eso es lo que tenemos cuando estamos jugando bien. Eso es lo que queremos mantener. Y miren, ellos lo tienen y nosotros no lo tenemos ahora mismo.' Uno tiene que recordárselos. Si eres manager, es mejor que hables de esas cosas."

Él siempre escoge sus momentos para enviar esos mensajes. Pero los hombres en su camerino dicen que él tiene un tino increíble para encontrar los momentos exactos para hacerlo, diciendo las cosas de la manera correcta, para lograr reencaminar a su equipo. Utley dice que todo es parte del "genio escondido" de Charlie Manuel.

Nosotros pasamos mucho tiempo en nuestras vidas hablando acerca de lo que hace un equipo para ganar. Es divertido ver el poco tiempo que pasamos hablando sobre esta parte de la ecuación. Explíquennos alguna vez porque hablamos menos sobre lo que hacen los equipos ganadores y más sobre el dinero. A pesar que el dinero es un factor importante en algunos niveles, en otros niveles esta sobrevalorado.

"La gente siempre menciona el dinero," dice Jeter. "Hemos gastado dinero por años. Muchos equipos gastan dinero y no ganan. El dinero te da la oportunidad de ganar. Pero eso no significa que vas a ganar la Serie Mundial. Tienes que tener el estado mental correcto para ganarla."

Oh, el dinero te puede comprar un Cy Sabathia. Entendemos eso. Pero, ¿sabes lo que no te puede comprar? No te puede comprar la llama que corre por el cerebro de Derek Jeter durante cada noche de cada temporada. No te puede comprar la mirada en el ojo de Chase Utley, en cada turno al bate en cada temporada. No te puede comprar la voz en la cabeza de un manager que le dice que es tiempo de apretar Ese Botón.

Hay fuerzas en el universo del béisbol que son más escurridizas -- y mucho más importantes -- que el dinero. Es la materia de la que realmente están hechos los ganadores. Y si no has podido reconocer esa materia hasta ahora, te garantizamos que la reconoceras para octubre -- porque los ocho equipos que seguirán vivos en ese entonces nunca tendrán que sobrevivir el traicionero viaje por la Autopista 162 sin ella.

Hegemonía intacta

- La temporada del 2010 está a punto de comenzar y desde ya se puede hablar del potencial dominicano en las Grandes Ligas.

Al iniciar la campaña se espera la presencia de unos 85 jugadores dominicanos, cifra tope entre todos los países en las mayores fuera de los Estados Unidos. Este total, sin duda alguna, pone a la República Dominicana como la cara de América Latina en el mejor béisbol del mundo.

Pujols
Y la principal figura de la República Dominicana para este 2010 es el primera base de los Cardenales de San Luis, el toletero dominicano Albert Pujols.
Pujols es de por sí considerado el mejor pelotero en las Grandes Ligas, luego de ganar el año pasado su tercer premio al Jugador Más Valioso, promediando .327 con 47 cuadrangulares y 135 remolcadas en su novena campaña seguida con promedio por encima de .300, más de 30 jonrones y más de 100 impulsadas.
Pujols llega a su última temporada de contrato antes de que los Cardenales tengan que verse en la decisión de ejercer una opción para el 2011 u ofrecer una extensión contractual que convierta al jugador de 30 años en el pelotero mejor pagado de las Grandes Ligas.
Aunque la salud de Pujols ha sido un tema de conversación, principalmente por los problemas de codo que le han asediado en los últimos años y las molestias en su espalda de esta primavera, Pujols debe ser el jugador más determinante para los Cardenales de San Luis.
De hecho, algunos especialistas entienden que Pujols es uno de pocos jugadores que pueden cambiar el destino de una organización, y ya lo hizo en el 2009 cuando guió a los Cardenales a la postemporada a pesar de que al inicio de la temporada no se encontraban ni siquiera entre los candidatos para llegar a los playoffs.
Pujols ya ha dicho que no quiere hablar de su situación contractual, mientras los Cardenales lucen titubeantes al momento de tocar el tema y todo luce indicar que Pujols jugará su último año con el club antes de probar suerte en otros senderos.

Rodríguez
LOS 600 DE ALEX
Nacido en los Estados Unidos, pero hijo de padres dominicanos, el tercera base de los Yanquis de Nueva York, Alex Rodriguez es una de las figuras a seguir en la temporada del 2010.
Ya totalmente recuperado de sus problemas de la cadera, Rodríguez entra a la temporada con 583 jonrones en su carrera. Con 17 más se convertirá en el séptimo humano con esa cifra en las mayores y con 27 superará a Sammy Sosa para adueñarse del primer lugar entre los latinos.
El año pasado fue turbulento para Rodríguez, quien atravesó un proceso de divorcio, tuvo que admitir el consumo de esteroides durante tres años en Texas, y además se sometió a una operación de la cadera que lo sacó de acción por un mes.
Pero tras conquistar su primer anillo de campeón y finalmente batear en la postemporada, el escándalo del doctor Anthony Galea o la pesquisa del FBI por ese tema no le causará efecto alguno al toletero quisqueyano.

Ramírez
EL CASO HANLEY
Otro que jugará un papel preponderante en la temporada del 2010, es el torpedero de los Marlins de Florida, Hanley Ramirez.
Poco a poco, Ramírez se ha ido estableciendo como uno de los mejores jugadores de las Grandes Ligas y la figura representativa de la organización de los Marlins. No es por nada que Florida decidió ofrecerle un contrato de US$70 millones por seis temporadas y lo garantizó hasta el 2014.
Ramírez viene de ganar el título de bateo de la Liga Nacional (.342) y de conectar 24 jonrones con 106 remolcadas, éste último su mayor total de por vida.
Con apenas 26 años de edad, Ramírez se vislumbra como una figura ascendente en el competitivo mundo del béisbol, algo que acepta a carta cabal.
"Yo lucho por ser el mejor jugador de las Grandes Ligas. Eso es lo que quiero y trabajo para lograrlo", dijo recientemente el torpedero de los Marlins.
Esta temporada está proyectado a ser el cuarto bate de los Marlins y una de las fuerzas más determinantes del negocio. De hecho, los Marlins se proyectan como el wild card de la Liga Nacional, gracias a Ramírez.

Liriano

Jiménez
DOS BRAZOS CON TALENTO
En el pitcheo, la República Dominicana también tiene dos grandes representantes que deben causar explosión en el 2010.
Uno de ellos es el derecho de los Rockies de Colorado, Ubaldo Jimenez, quien viene de tener una marca de 15-12 y 3.42 de efectividad la pasada campaña.
Jiménez tiene potencial para ser un ganador de 20 partidos y ha recibido consejos del tres veces ganador del premio Cy Young, Pedro Martinez. Si logra responder en los meses de frío en Colorado, algo que le ha afectado gravemente en el pasado, debe tener buenos resultados globales.
El otro caso es el del zurdo Francisco Liriano, de los Mellizos de Minnesota. Luego de ponderarse que fuera usado como cerrador en lugar del lesionado Joe Nathan, el dirigente Ron Gardenhire anunció que Liriano será su quinto abridor.
Tras una demostración de salud en el invierno, con los Leones del Escogido, Liriano debe tener el potencial para escalar a ser el primer abridor y volver al sendero que trillaba al momento de lesionarse el codo izquierdo en el 2006 y posteriormente tener que someterse a una operación Tommy John.

Ortiz
LA MEJORIA DE DAVID
Un dominicano que se enfrenta a una temporada de valía e importancia es el toletero David Ortiz, de los Medias Rojas de Boston.
Ortiz viene de registrar su peor campaña en Boston al terminar con 28 cuadrangulares y 99 impulsadas, pero un promedio de .238 que dejó mucho que desear. Lo peor de todo es que en los primeros dos meses de campaña no sacó ni una bola del parque lo que generó grandes críticas de todo tipo.
El bateador designado se encuentra en su última temporada de contrato y ya hay indicios de que Boston no ejercerá la opción para la próxima campaña. Mientras algunos alegan que Ortiz se encuentra incómodo con los Medias Rojas, el dominicano sabe que tiene que producir para luego optar por una nueva oferta.
"Sé que cuando demuestre que estoy bien, los Medias Rojas me harán una oferta y si no, pues otro equipo lo hará", dijo Ortiz en Fort Myers hace unas semanas.

Ramírez
MANNY SEGUIRA COMO MANNY
El jardinero Manny Ramirez viene una campaña difícil con los Dodgers de Los Angeles. Fue suspendido por 50 partidos al dar positivo a dopaje, se lastimó la muñeca derecha con un pelotazo y terminó en baja el 2009. Ramírez se encuentra en su último año de contrato y con su histrionismo de siempre, declaró a su llegada a los entrenamientos en Arizona que no volverá la próxima temporada con los Dodgers.
Ramírez está obligado a producir si quiere recibir siquiera algo parecido a los US$25 millones que le pagarán esta temporada. Pero de no hacerlo en lo inmediato, es muy probable que los Dodgers tomen la decisión de cambiarlo antes de la fecha límite del 31 de julio.

Valverde

Mármol
EL RELEVO QUISQUEYANO
En la República Dominicana no solo son bateadores y algunos abridores con potencial de mucho éxito, sino también un grupo de cerradores verdaderamente impresionantes.
De hecho, hoy por hoy, hay siete apagafuegos quisqueyanos con puestos oficiales en la Gran Carpa.
Francisco Cordero (Rojos), Frank Francisco (Rangers), Carlos Marmol (Cachorros), Leo Nunez (Marlins), Fernando Rodney (Angelinos), Rafael Soriano (Rays) y Jose Valverde (Tigres) volverán al fuero la próxima campaña como los hombres más importantes del bullpen de sus respectivos conjuntos.
En el caso de Cordero y Valverde, ambos han tenido campañas de más de 40 salvamentos y los demás prometen unirse al grupo.

Martínez
NOVATO A SEGUIR
Esta temporada, el jardinero Fernando Martinez, de los Mets de Nueva York, será el hombre a seguir entre los jugadores de primer año.
Martínez ha quemado en los entrenamientos primaverales y si la gerencia finalmente le da la oportunidad, tiene material para causar un impacto notable en la organización.
Martínez fue una fuerza determinante en la serie final, con los Leones del Escogido en la pelota invernal y el Jugador Más Valioso de la Serie del Caribe. El joven ya está listo para enseñar sus credenciales en las mayores aunque todo dependerá si los Mets finalmente se deciden por darle la oportunidad.